lunes, 29 de julio de 2013

Vale la pena luchar, por lo que vale la pena tener.

¿Es posible que algo tan fuerte termine? Reconozco que muchas veces lo dije y que pocas lo sentí. Nos creemos tan inmunes cuando tenemos una historia de amor. Todo tan perfecto, tan de película, tan irreal, lo imposible se vuelve posible y te crees que nada te afecta,que los problemas se achican y que que importa lo demás, si alguien piensa en ti mientras tu piensas en él. Pero el tiempo corre y la vida vuela. Derecha,izquierda, en ese momento no importa que los polos opuestos se atraigan estás tan lejos que conectar con el imán sería prácticamente imposible, la persona se achica a lo largo del camino hasta dejar de verla. Puede que todo sea una película protectora, la escusa perfecta para volver, la escusa perfecta para no dejar de vivir, la escusa perfecta para pensar...que merece la pena. Y mientras nos concienciamos de que ya no piensa en ti, piensas más en él. Y así dejamos pasar la vida, entre un te quiero y una vida entera para no saber como demostrarlo. Al final,llega un momento que la distancia te crea otro camino, a tu nuevo hogar. No te fíes de que la vida te junte con esa persona "estamos hechos el uno para el otro" "nos volveremos a ver" "esto es sólo un hasta luego,no digas adiós" "siempre seremos nosotros" pero la vida no hace magia, si quieres luchas, si no, olvídate, la vida no tiene tanta fuerza, sólo el amor la tiene.