lunes, 22 de julio de 2013

26.

Mírame a los ojos y dime que no quieres saber nada más de mi, que no quieres volver a verme mas, que pasas de mi culo y que te da igual verme con otro.
Dime que no me echas nada de menos, que no echas de menos ni mis masajes, ni mis cosquillas ni mis visitas sin avisar.
Dime incluso que desde que me dejaste no has pensado como sería tu vida teniéndome a tu lado y dime que ni en un solo instante se te ha pasado por la cabeza que volviéramos a estar juntos.
Dime que nunca has sentido nada por mi o que ya me has olvidado. Que no quieres saber nada más de mi y que no soy lo que estabas buscando, dímelo sin influencias ni pretextos.
Entonces te dejaré en paz, ni mensajes, ni llamadas, ni nada. Intentare olvidarme de ti, siempre y cuando todo esto me lo digas mirándome a los ojos. Hasta el momento lo único que has sido capaz de decirme es que no te gustaba como tú creías y dos cosillas mas que lo guardo para nosotros, pero sin mirarme a los ojos claro, y me lo llegue hasta a creer un poco. Pero se me escapaba el pequeño detalle de que ya había hablado contigo, por eso no te voy a dejar en paz, porque se que a pesar de todo queda algo mio dentro de ti, y se que no vas a poder mirarme a los ojos y decirme todo esto, o por lo menos de momento.
Igual de momentos sigues sintiendo algo por mi o tengo esa esperanza por lo menos, pero se que dentro de un tiempo tal vez ya no y puedas decírmelo todo mirándome a los ojos, y todo se habrá acabado de verdad. Incluso hasta yo te haya olvidado aunque no lo creo porque te llevo marcado en la piel. Espero que cuando estés preparado me lo puedas explicar todo y que no sea demasiado tarde, el por qué has hecho todo esto, porque aunque yo tengo 18 años no soy tonta, ya lo sabes tu de sobra y hay muchas cosas que no me cuadran. 
Si te lo hubieras montado bien y me lo hubieras dicho todo desde un principio puede que hasta te hubiera creído, hubiera creído que no soy lo que buscabas aunque los pequeños detalles marcan la diferencia, y se que no te hubiera creído porque donde los hechos hablan las palabras sobran.
A pesar de todo te doy las gracias porque gracias a ti e empezado ha hacer deporte, ese deporte que jamás hubiera pensado que haría como por ejemplo andar 28 km en bici cuando pense que en la vida iva a volver a coger una bici; o incluso salir a correr cuando nunca me ha gustado como sabes, a caso que no fuera para seguirte el ritmo.