Puede que por una vez te dé la razón, puede que las mentiras nos encanten, que nos encanta pensar que será verdad, que será para siempre, que será precioso y que nada ni nadie nos conseguirá separar, que te comerás la vida con patatas mientras te le comes a besos, que sería de locos pensar que algo fallaría, que sería de locos pensar en un adiós, y por eso, no lo decimos, preferimos una sonrisa, un hasta luego, un par de lágrimas. La luz se apaga, y sí, las palabras mienten…Nos hartamos buscando explicaciones al amor, un número, un 8 tumbado, agua que cae, un parque, un lugar, un momento y porque no, hasta una mirada. Y no, no es cuestión de demostrar, es cuestión de sentir, siente que no te olvido, que no hay rencor, que siempre quedarán esos símbolos, esos lugares y esas miradas que nada las sustituye, eso es tuyo, e insustituible. Aunque las palabras mientan, los sentimientos nunca lo hacen, por mucho que nos gustaría que lo hicieran.